El palomar El colegio San Francisco abre las puertas los sábados por la mañana para recibir a los más pequeños; de su cuidado se encargan los mayores, que así financian su excursión
11 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Siempre se dijo que los edificios escolares están desaprovechados y que se les sacaría más rendimiento si abrieran todo el día y les ofrecieran a sus alumnos actividades complementarias. Educación mira para otro lado, claro, porque eso implicaría tener más conserjes, y no está la cosa para gastar dinero. Sin embargo es una necesidad que cada día se hace notar más, porque los papás y las mamás trabajan todo el día, las guarderías tienen los horarios que tienen y de los abuelos ya se abusa demasiado. Por todo ello es interesante la iniciativa que se acaba de poner en marcha en el colegio San Francisco de Vilagarcía, donde los niños de cuarto de ESO organizan los sábados por la mañana una ludoteca para los más pequeños con la que se sacan unos dineritos para financiar su excursión. Así matan dos pájaros de un tiro. Un montón de juegos La idea surgió el año pasado. Los chicos y sus padres pensaron que a la hora de conseguir dinero para financiar la excursión era mejor hacer algo productivo que las típicas movidas de vender periódicos o bollos. Así que, en colaboración con el centro, abrieron las puertas del colegio los sábados por la mañana a los alumnos más pequeños, los de tres y cuatro años, que se lo pasan de lo lindo pintado, jugando y haciendo manualidades. Acuden cada día una decena de infantes, y de su cuidado se encargan cinco chicos de cuarto de ESO, que se turnan entre los quince que este año se despiden del colegio con una excursión a Lanzarote. El colegio les presta un aula y el gimnasio para que los niños se muevan a sus anchas. Para que cunda el ejemplo La iniciativa de los muchachos de San Francisco es para imitar. Tanto los responsables de Educación como los concellos deberían tomar ejemplo, que a veces unos y otros se estrujan las neuronas para ver quién inventa las más originales actividades y al final resulta que la solución está ahí, nada más abrir el portalón del colegio. Habrá además muchos padres que agradezcan disponer de un lugar seguro en el que los niños puedan pasar entretenidos la mañana del sábado. Enhorabuena por ello a los adolescentes del colegio San Francisco, que seguro que cuando estén de vacaciones en Lanzarote se acordarán de sus pequeños amigos.