Reportaje | A Illa prepara un homenaje a sor Aurora Pasó 30 años en el municipio isleño. Fue profesora, fundó la guardería y echó una mano en lo que pudo. Ahora, la parroquia de San Xulián quiere rendirle tributo
25 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?lgunos la recuerdan porque les dio sus primeras nociones de inglés en el colegio. Otros, por los pellizcos en los mofletes. Y no falta quien recuerda cómo ayudó a algún familiar a cubrir el papeleo de la jubilación, o cómo lo animó para seguir estudiando después de completar la Educación General Básica. Todos esos recuerdos son los que sor Aurora dejó en A Illa. La monja murió el 29 de octubre del 2002. Y ahora, un puñado de vecinos de ese municipio se han puesto manos a la obra para rendirle un homenaje. Manuel Folgar, un cura isleño destinado en Arcos da Condesa y Don Olimpio, el párroco de San Xulián, son los promotores de una iniciativa no exenta de cierta polémica: muchos creen que la monja no querría tanto protagonismo, ni tantos honores. Pero hay quien piensa todo lo contrario. Esos son los que han editado un folleto en el que recogen «toda la labor» que sor Aurora desarrolló durante sus 31 años de destino en A Illa. «De lo que se trata es de hacer algo para que perviva su memoria, para hacerle un reconocimiento público», explicaba ayer Folgar. La idea, que rondaba a muchos isleños desde la muerte de sor Aurora, comenzó a cristalizar el día de San Xulián. El día del patrón, el proyecto de homenaje fue comunicado a los asistentes a la misa solemne. Las líneas de trabajo marcadas estaban claras. Por un lado, se iba a iniciar una recogida de firmas -que ya está en marcha- que avalarán una petición para que la monja sea nombrada hija adoptiva del municipio. Y para que desde el Concello se bautice una calle -«una calle principal, no un callejón»- con su nombre. Pero los planes no se acaban ahí: se han abierto cuentas en todas las oficinas bancarias de A Illa para recaudar fondos con los que financiar una escultura en bronce de sor Aurora -la pieza se colocaría en el atrio de la iglesia-, y para editar un pequeño libro en el que se cuente su vida. «Ahí querríamos incluir testimonios de la gente que la conoció», explicaba ayer Manuel Folgar. Los proyectos aún no acaban ahí. Convencidos de que sor Aurora es un ejemplo a seguir, la historia de la monja será dada a conocer a los más pequeños del municipio a través de la catequesis. Y Manuel Folgar asegura que mantendrán contactos con el colegio para que también en ese centro se hable de la monja.