Gonzalo Durán quiso recordar ayer a la Administración autonómica que éste es un «planeamiento de todos los vecinos, que son de todos los partidos políticos» y que el daño de que no se aprobase repercutiría en los habitantes de Vilanova. Es más, está tan seguro de que el planeamiento cumple todas las exigencias que considera que si es rechazado por Urbanismo sólo podrán alegarse «motivaciones políticas». Recuerda además que el documento prevé un crecimiento moderado del casco urbano y que hay pocos PXOM de municipios costeros que «lleven las alturas tan limitadas». El regidor insiste en que los vecinos llevan un año sufriendo la suspensión de licencias y por ello está dispuesto a que, si la Xunta paraliza el planeamiento, «volveremos a las normas subsidiarias».