Los camellos, el gato y el ratón

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Reportaje | El ingenio de los narcos para transportar la droga Pese a la persecución policial, la droga sigue en el mercado gracias a las artimañas de las que se sirven los transportistas para dejar la mercancía en manos de sus clientes

21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?l férreo control de las planeadoras y las operaciones que los equipos de lucha contra el narcotráfico llevan a cabo en alta mar retiran del mercado toneladas de droga, como ocurrió con el último operativo de Aduanas cerca de Canarias. Pero la cocaína y el hachís siguen en el mercado, lo que da una idea de las artimañas que utilizan los narcos para despistar a las fuerzas del orden en una continua e ingeniosa carrera entre policías y camellos que juegan al gato y al ratón. Ya forma parte de las leyendas urbanas de la comarca aquel curioso caso que tuvo lugar hace muchos años en Carril, cuando unos cerdos fliparon con el hachís que su propietario había dejado escondido en la piara. Desde entonces hasta hoy, los métodos se han sofisticado de tal manera que hace unos días, en el aeropuesto de Barajas, se descubrió una guitarra y unos amplificadores elaborados con cocaína. En total se aprehendieron siete kilos de droga que no escaparon al olfato de los sabuesos de la policía, que detectan también la sustancia cuando va impregnada en la ropa, otro sofisticado método que utilizan los correos para introducir la mercancía en España. En el mismo escenario, el pasado día 10 se detuvo a varios sudamericanos que trataban de desembarcar con diez kilos de coca oculta en una maleta, en un cargamento de quesos y hasta en las sandalias. A un ciudadano italiano le salieron muy caros en diciembre los regalos de Navidad, ya que las figuras de Papa Noel que transportaba en el aeropuerto de El Prat llevaban en su interior doce kilos de cocaína. Es tal el ingenio de los correos que los agentes que custodian el aeródromo madrileño han decidido levantar un improvisado museo con los métodos más curiosos ideados por los delincuentes para llevar a buen puerto sus lucrativos negocios. Ese ingenio va a veces unido a la falta de escrúpulos. ¿Quién va a dudar de una solícita mamá o una pobre mujer embarazada? Por eso es común utilizar cochecitos y bolsos de bebé para tan poco apropiados transportes, y hace unos días, en Madrid, fue detenida una colombiana que simuló estar embarazada y llevaba más de dos kilos de coca en el abdomen. Con todo, el papel más peligroso es el del mulero , el que se traga bolsas con droga que luego tiene que expulsar o el que se introduce los paquetes por el ano con el riesgo que conlleva la recuperación de la mercancía. Hay sistemas más dulces, por supuesto. Como el utilizado por una española en un aeropuerto de Buenos Aires, donde intentaba subirse a un avión con 2,5 kilos de cocaína ocultos en bombones y dulces. En Málaga, esas mismas golosinas compartían escaparate con caramelos corrientes. Visto lo visto, la historia de los cerdos de Carril podría tener un hoy un final distinto en forma de jamón.