Malos tiempos para la comarca

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | Fin de la primera vuelta en Preferente El Cambados cruza el ecuador en la penúltima plaza y con el descenso siendo algo más que una amenaza, y la indiferencia acompaña a la trayectoria del Unión Grove

17 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

No corren buenos tiempos para los dos equipos de la comarca que militan en el grupo Sur de Regional Preferente. Tanto el Cambados como el Unión Grove están muy lejos de los objetivos que se habían marcado al principio de la temporada. De hecho, la campaña corre serio riesgo de convertirse en una pesadilla, sobre todo para el equipo de Burgáns. Le ha pasado de todo al Cambados en este ejercicio. El verano deparó la habitual incógnita sobre la continuidad de Pomares y su equipo. Después, el buen hacer de varios jugadores en el pasado ejercicio derivó en que varios de ellos cambiaran de aires buscando nuevas metas y, por último, la delicada situación familiar que vive Joseíño hizo que el técnico tuviera que dejar el equipo a mitad de la primera vuelta. Su vuelta debe suponer la catarsis que el club necesita, o en eso confían al menos su responsables. Dieciséis jornadas sin ganar Y la temporada no empezó mal para el cuadro amarillo. El Cambados ganó en la primera jornada al Verín, pero después estuvo la friolera de dieciséis encuentros sin conocer la victoria. Una travesía del desierto en la que cinco empates supusieron el único alimento para un equipo necesitado de puntos, y que dio con el club de Burgáns en el farolillo rojo. Once goles a favor para sumar doce puntos en una primera vuelta para olvidar y que ponen muy complicada la tarea de conservar la categoría. Las cuentas dictan que el equipo de Joseíño necesitará ganar diez partidos de los diecinueve que le quedan. La situación del Unión Grove no es tan desesperada, pero dista mucho de ser la que sus dirigentes deseaban. En una campaña que se presumía ilusionante, con la fusión conseguida por fin del Deportivo Grove y del Anduriña, las cosas se han ido torciendo de manera considerable. La afición no ha respondido, pero los resultados del equipo tampoco ayudan. Recién descendido de Tercera, quien más quien menos en O Grove confiaba en que el paso por Preferente fuera breve. De hecho, el equipo parecía diseñado para estar en las primeras plazas de las clasificación, con muchos jugadores con experiencia en categorías superiores. Pero las cosas empezaron mal. El calendario, muy exigente en su tramo inicial, tampoco favoreció al conjunto de Ochoa, que no ganó su primer partido hasta la cuarta jornada. Un par de victorias consecutivas, contra el Gran Peña y en el derbi frente al Cambados, parecían encender la llama de la ilusión. Falsa alarma. La irregularidad volvió a acompañar a un equipo capaz de marcarle siete goles al Valadares y tras ese resultado, incapaz de volver a ganar un partido. Cinco empates son su balance en sus últimos compromisos de una primera vuelta que cierra en el puesto once con veinticuatro puntos. El Cruceiro, merecido líder a tenor de su juego, tiene veinte más.