Creen que la conselleira «apostou polo sector» y que hay que darle un margen de confianza La organización acuerda aceptar las indemnizaciones fijadas por el «Prestige»
17 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a asociación de Cabo de Cruz fue la primera en marcar el camino: el lunes, los socios de esta entidad acordaron, «casi por unanimidade», romper la línea de acción y protesta iniciada por las centrales mejilloneras. Consideraban los socios de esa entidad que, en la reunión mantenida con la conselleira de Pesca, Carmen Gallego había adoptado una serie de compromisos que «están na liña das peticións do sector». Y que habrá que darle un margen de tiempo para que pueda cumplir con esas exigencias antes de salir a la calle. Ayer, fue la totalidad de la asamblea de Agame la que se posicionó de esa manera. La organización, que aglutina a unas 710 bateas, adoptó dos decisiones. La primera, decir «no» a la manifestación contra Pesca al entender, según señaló Agustín Pose, que «a consellería está apostando forte polo sector, e haberá que darlle un marxe de confianza. Se non cumple as súas promesas, nos estaremos alí para manifestarnos». Afirman que algunos de los cambios exigidos por el sector, sobretodo los relacionados con los sistemas de detección de toxinas, no se pueden cumplir con celeridad, y que una protesta no va a llevar a ningún lado. La otra gran reclamación planteada a Gallego son las indemnizaciones por el Prestige fijadas en 12.000 euros por bateas. Cuando se sometió a votación el quedarse con el pájaro en mano o apostar por el ciento volando, la asamblea apostó por lo seguro, rompiéndose así otro de los principios de la unidad de acción establecida con el resto de las organizaciones. Al respecto de esa cuestión, Agustín Pose, el representante de Agame, sentenció que «os cuartos , neste momento, son o de menos. Nós queremos seguir vivindo desto, e que poidan vivir tamén os nosos fillos, e para eso son máis importantes os proxectos que os cartos». La decisión de los mejilloneros de Agame condicionará el contenido del encuentro que hoy tendrá el pleno del Consello Regulador. Ese órgano deberá definir si se mantiene como convocante de la manifestación o si, ante la caída de algunas de las organizaciones prefiere apartarse de ese polémico asunto.