Maicitos

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

14 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

HACE tres años me libré del vicio de fumar. Hace un año que no tomo ni café ni coca-cola. Por obligación, hace año y medio que no me atiborro a carnes y embutidos para ver si me baja el dichoso colesterol. Hasta he logrado librarme de infinidad de programas chorra que nos escupe la tele y ahora sólo me trago los telediarios y Los Simpson , que son sagrados. Con semejante recital de logros, dirá usted que tengo una fuerza de voluntad envidiable. De hierro. Pues no, lo confieso. Desde el mal día en que pusieron una máquina de chucherías en el trabajo me he hecho adicto a los maicitos. Como lo oyen. Adoro su crujiente forma de estallar en mi boca y ese sabor saladete que te invita a comer más y más. No estoy muy seguro, pero fijo que tampoco son muy buenos para la salud. Bueno, ya ven, es que hay que engancharse a algo.