Cuando la tradición nace en los ríos

La Voz R.E. | VILAGARCÍA

AROUSA

MARTINA MISER

En dos minutos | La ruta de los molinos de la comarca El Patronato de Turismo Rías Baixas ha editado un folleto sobre uno de los tesoros de O Salnés: las instalaciones para la molienda que jalonan el paisaje

07 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La presentación del folleto promocional de la Diputación terminó con unpaseo por varios de los lugares recogidos en esa página. En el transcurso de esa visita oficial, un vecino de Ribadumia hizo una auténtica demostración de cómo funcionaban antaño los molinos. No sólo molía el grano, sino que también amasaba y horneaba un delicioso pan. ?ran lugares de trabajo. De faena dura. Pero los molinos eran también puntos e encuentro, lugares para mocear , espacios de los que nacían mitos y leyendas, historias que ponían los pelos de punta o que arrancaban carcajadas. La comarca de O Salnés está llena de esos rincones que nos abren una puerta a una atmósfera con sabor a tradición y a antiguo -y eso que ese pasado en el que los molinos estaban vivos no es aún tan lejano-. Muchos de esos viejos edificios han comenzado a salir del olvido, restaurados por distintas manos. Ayer, el Patronato de Turismo Rías Baixas presentó un folleto promocional -que se repartirá en ferias nacionales e internacionales- que gira en torno a esas valiosísimas, aunque sencillas, joyas de nuestro patrimonio. En ese folleto se hace un recorrido por los molinos de los municipios de Ribadumia, Meis, Meaño, Sanxenxo y Vilanova. Y la Diputación espera que la hoja promocional pueda incluir, más pronto que tarde, a otros Concellos de O Salnés donde también hay molinos por restaurar. Por ahora, el mapa recoge alrededor de medio centenar de instalaciones, unidas por una ruta digna de los mejores andarines y paseantes. Quienes se animen a hacer alguno de estos recorridos a pie podrá contemplar la riqueza de los locales restaurados y la belleza de los paisajes de los que suelen formar parte. Las ofertas Las rutas, en todo caso, ofrecen mucho más que simples estampas hermosas. En el Muíño de Chantada, en Ribadumia, todos los domingos por la mañana se celebra una molienda. Como en los viejos tiempos, aunque todas las acciones y labores están aderezadas por las explicaciones para los visitantes. En Meaño, otro molino esconde otro tesoro. Se trata del Muíño de Quintáns, que actualmente es privado pero que alberga en su interior un pequeño museo particular. También en Meaño, el molino de Daniel o Ferreiro mantiene intacta su condición de punto de encuentro: con el paso del tiempo, las piezas han dejado de girar para moler el grano, pero esa instalación sigue abierta todos los días del año, convertida en una taberna típica especializada en un plato realizado a base de huevos y pan de millo . Conocer ese patrimonio está al alcance de todos. Ahora, con la guía elaborada por la Diputación, más que nunca.