Los Reyes Magos trajeron lluvia

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | Sus Majestades llegaron a la comarca a bordo de todo tipo de vehículos Melchor, Gaspar y Baltasar alargarán este año su estancia en la comarca para visitar hoy a los niños del hospital, a los que regalarán paquetes cargados de salud

05 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Con una puntualidad más británica que oriental, a la misma hora en la que las carrozas salían a las calles de la comarca con los Reyes Magos a bordo, una fina pero persistente lluvia se encargó de mojar a Sus Majestades, a los pajes y a los niños, sin distinción. La lluvia fue el primer regalo que Melchor, Gaspar y Baltasar dejaron en la ría, un presente que habrá que agradecer como maná en el desierto teniendo en cuenta la sequía que amenaza a toda la Península. A los redactores de La Voz en Arousa los Reyes les prestaron un poquito de su magia para que pudieran presenciar ayer algunos de los desfiles reales que Sus Majestades, gracias al don de la obicuidad, pudieron presidir a la misma hora en todos y cada uno de los municipios arousanos. Así pudieron comprobar cómo a los Magos de Oriente les gustan los medios de locomoción, ya que hicieron uso de varios para poder llegar con sus regalos a todos los hogares de las villas marineras y el valle de O Salnés. Hasta Vilanova se acercaron por mar, como ya es tradición también en Vilagarcía. José Juan Durán y Javier Tourís recibieron a los Reyes en el muelle de O Cabo, a donde llegaron a bordo de un galeón. Para que luego se sintieran como en casa, el paseo por las principales calles de la villa se hizo en una única carroza que era, a su vez, un galeón con ruedas. El rey negro, que debió suspender algún examen de su acelerado curso de castellano, se presentó a sus pequeños amigos diciéndoles: «Yo me llamar Baltasar». Coches antiguos Más o menos a la misma hora y sin necesidad de la varita de Harry Potter, los Reyes llegaban también a Cambados, esta vez por tierra, a bordo de tres coches antiguos, entre ellos, un Jaguar. Tras ser recibidos por el alcalde, José Manuel Cores Tourís, recorrieron las principales villas de la capital del Albariño en una carroza que reproducía un Pegaso blanco, otra recién salida de los cuentos de Andersden y una tercera de la asociación de comerciantes. A Vilagarcía, como ya es habitual, los Reyes llegaron por mar para desembarcar y repartir a los niños los primeros caramelos en el paseo marítimo. El profesor Germán Torres, que por segundo año ofició de maestro de ceremonias, les dio la bienvenida mientras la lluvia mojaba a los voluntarios pajes, romanos y resto de comitiva real. En total un millar de personas que soportó estoicamente las inclemencias del tiempo. El desfile recorrió las principales calles de la ciudad y terminó, tras el reparto de una tonelada de dulces, ante el Concello, donde más niños de ojos grandes cargados de ilusión esperaban a los tres magos. Ya cerca de las ocho y media de la tarde se recogió la comitiva expectante ante la próxima llegada de los regalos de la noche más mágica del año. Pero la fiesta no acaba aún esta mañana con la apertura de los paquetes. Los Reyes todavía estarán hoy durante toda la jornada en la comarca. Visitarán, como es habitual, a los ancianos de los asilos, y por primera vez, llevarán regalos a los niños del Hospital do Salnés. Entre ellos, paquetes cargados de salud.