El documento que no se firmó

La Voz

AROUSA

?as trabajadoras de Marsac iniciaron la tarde de ayer esperando la llegada del plan de traslado de la empresa. Ese documento llegó por fax a las oficinas de la factoría en Porto Meloxo y Carmen Caneda fue una de las encargadas de ir a recogerla. Para su sorpresa, los responsables de la Alfageme presentes en las dependencias de O Grove no quisieron entregarle la copia del documento: pretendían que las representantes del comité de empresa, narraban ayer desde Comisiones, lo firmasen allí mismo. Pese a haber insistido, y mucho, las delegadas volvieron a la calle sin la copia y sin haberla firmado: tenía la forma de un acuerdo. Si lo hubiesen rubricado, explicaba ayer Xan Caneda, la firma tendría en su poder un documento precioso, ya que se supondría que las trabajadoras habían dado su visto bueno a sacar la mercancía y a la desarticulación de las máquinas de calamar. La de mejillón quedaría pendiente para los meses de mayo, junio o julio -de hecho, cuentan con empezar a trabajar el mejillón a partir del día 9 de enero-. Las trabajadoras, al igual que el sindicato CC.OO., no dan crédito a la triquiñuela que dicen ha utilizado la empresa. Pero que no les ha salido bien porque la desconfianza hacia todo lo que provenga del grupo Alfageme ya se ha instalado entre la plantilla. «O seu comportamento ata o de agora non nos deu pé a outra cousa máis que á desconfianza», sentenciaba ayer Xan Caneda. La Nochebuena y la Navidad están cerca. La plantilla de Marsac la pasará a las puertas de la fábrica: la guerra aún no está perdida.