«Si estamos con el sector en una situación normal, también queremos estar con el sector en estas circunstancias difíciles». Con estas palabras explicaba ayer Manuel Soage, subdirector de Caixanova, el convenio de colaboración que acababa de firmar con el presidente de Opmega. Ese convenio permitirá a los socios de la central mejillonera acceder a préstamos de hasta 12.000 euros por batea, que deberán ser devueltos en un plazo de seis meses prorrogables a un año. El tipo de interés, dice Caixanova, es «preferencial», y las comisiones son mínimas. Todo ello responde, dicen, al interés de la entidad financiera por «respaldar al sector en unos momentos complicados a causa de la toxina». Javier Figueira, el presidente de Opmega, recordó tras firmar el convenio que «este está a ser un ano tremendamente difícil para os productores». Por eso, agradeció a la entidad financiera «a súa sensibilidade e a rapidez coa que se fixo esto», ya que las negociaciones arrancaron a finales de la pasada semana y ya se han concretado. Esta línea de ayudas se ha pensado para garantizar que los bateeiros dispongan de liquidez con la que hacer frente a los gastos corrientes. Para afrontar los pagos pendientes por inversiones en barcos, bateas o maquinaria, los bateeiros tendrán que solicitar los préstamos pertinentes, que serán estudiados caso a caso para ver cual es la fórmula que más les beneficiará.