CON GOTAS | O |

19 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

CON LOS NÚMEROS se pueden hacer muchas tonterías. Veamos, por ejemplo, las posibilidades que abren los nefastos datos sobre la evolución del paro en O Salnés durante el mes pasado. Un simple vistazo indica que el crecimiento del desempleo es demencial en O Grove (45%), Sanxenxo (22,2%), Meaño (24%), Ribadumia (18%) y Cambados (17%), todos ellos concellos gobernados por el PP. La incidencia es mucho menor, sin embargo, en Vilagarcía (5,9%), A Illa (4,8%), Catoira (11%) y Pontecesures (0,4%), donde socialistas y nacionalistas ostentan el bastón de mando. ¿Quiere esto decir que la gestión conservadora en materia de empleo es un desastre y que, por contra, los municipios del ala izquierda llevan camino de convertirse en remansos de riqueza y paz social? Aunque tentadora para algunos, ésta es, evidentemente, una conclusión absurda. Y sin embargo podemos prepararnos para un bombardeo de falacias semejantes a cuenta del pacto alcanzado el fin de semana por los miembros de la UE en cuanto a presupuestos y reparto de fondos. Ya se ha podido escuchar al flamante presucesor de Fraga a la cabeza del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo, decir que la negociación de Zapatero dejará a cada hogar gallego sin tres mil euros. Las implicaciones de tal afirmación dan que pensar. ¿Es que acaso reconoce el ex conselleiro que la labor popular en la Xunta con respecto a Europa se ha limitado durante años a financiarnos la cuenta bancaria a golpe de subvenciones de Bruselas para tenernos contentos? Absurdo, igualmente. En realidad, poco importa la cifra de los recursos que se asignan a un país determinado, si tales recursos se invierten en parchearlo todo, desde los balances económicos hasta la cola del pan, para ofrecer una imagen de prosperidad inflada con pies de barro. Aquí se ha tirado mucho dinero y ésta es nuestra última oportunidad. Ahí es donde hay que estar.