Apaga y vámonos

AROUSA

AREOSO | O |

15 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

QUERIDO FUMADOR: no es por fastidiarte el día, pero la presente es para recordarte que solamente quedan quince días antes de que te tengas que esfumar (ex fumar en tu caso). Un par de semanas de impunidad antes de que comiencen a señalarte por la calle: «Ahí va ese, con un pitillo en la boca, el animal». Querido fumador: nunca hemos compartido ese vicio en cuestión, pero la caza de brujas no me gusta en absoluto y aquí pronto se va a abrir la veda. Se instaura el chivatazo, compañero. Por lo que leí por ahí, los que mandan quieren la colaboración ciudadana para las multas. Apuestan por eso. Será que ya tienen controladas las menudencias, como la situación laboral de los trabajadores de la hostelería. «Puedes trabajar sin seguro y a media jornada, pero como te vea con un pitillo en la boca detrás de la barra se va a enterar tu jefe». Querido fumador: ¿Cómo vas a hacer el día de Nochevieja? Podrás disfrutar de tu vicio con tranquilidad, o tan pronto como se terminen las campanadas se lanzará sobre ti un camarero del restaurante, con un sifón en mano dispuesto a apagar tu momento de felicidad ante el chivatazo del progre de la mesa de al lado. Querido fumador: tú, que debes ser el principal foco de contaminación del mundo, ¿puedes explicarme por qué no se aplican con tanta intensidad quienes nos mandan sobre las fábricas que llenan de humo nuestro aire y de mierda nuestras aguas? Querido fumador: si realmente hacen esto por preservar la salud Urbi et Orbe, ¿por qué no os atacan por el dinero? Que suban el precio de vuestro vicio, que a fin de cuentas repercutirá en el bien de todos gracias a los importantes impuestos que paga el tabaco. Pero hete aquí que lo que están apareciendo son marcas jóvenes a precios de risa, ¿para frenar la iniciación? No sé si fumarme un pitillo a tu salud.