Sumando calidad y cantidad

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Reportaje | Tercera edición de las jornadas del centollo Pese al tímido arranque, la tercera edición de las jornadas gastronómicas de O Grove ha sido un rotundo éxito. El excelente marisco ha ayudado a llenar el municipio

12 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ien está lo que bien acaba, dice el refranero popular. Y, siguiendo ese dicho, las jornadas de exaltación del centollo de O Grove han superado su tercera edición convertidas en un auténtico éxito. La frialdad detectada durante el primer fin de semana de fiesta se evaporó en cuanto se comenzó a tejer el macro puente festivo. Y los resultados de la celebración parecen haber dejado satisfecho a todo el mundo. Si el primer fin de semana la actividad de los restaurantes había sido «flojita, flojita», los últimos días fueron frenéticos. La frialdad exterior se evaporaba en el interior de los locales cuyas cocinas, en algunos momentos, llegaron a estar tomadas por crustáceos que, en mil y una preparaciones, iban a saciar el apetito de los ocupantes del comedor. Variedad La variedad de platos fue otro de los aspectos positivos de la tercera edición de las jornadas del centollo. Aunque el número de participantes en el concurso de recetas no fue especialmente alto, casi todos los establecimientos que se implicaron en la fiesta decidieron experimentar con el crustáceo nuevas preparaciones, alejadas del sencillo centollo cocido. Cursos Un plato sencillo, sí, pero con truco. Un truco que aprendieron los 31 participantes en las dos jornadas de cocción de marisco organizadas en la escuela taller de hostelería de A Lanzada. Esas clases prácticas sirvieron para que muchos visitantes comprobasen que el secreto de las mariscadas gallegas se esconde tanto en la excelente calidad del producto como en la forma de cocinarlo. Además de esos alumnos accidentales de A Lanzada, las claves para cocinar el marisco se pasean ya por los diez mil hogares a los que han llegado los calendarios de promoción que portan, por uno de sus lados, la tabla con los tiempos de cocción exigidos por cada especie. Las cartulinas se volatilizaron a una rapidez tal que hasta cogió desprevenidos a los responsables de la organización de la fiesta, que no contaban con tal furor. Visitas Un último indicador del tirón de esta nueva fiesta fueron los recorridos por la lonja y el puerto. Los datos oficiales dicen que unas ochenta personas acudieron al reclamo del Concello. La realidad informa de que esos grupos eran mucho mayores, ya que la comitiva iba engordando a medida que avanzaba y recogía a los turistas y curiosos que se habían acercado, solos, hasta la lonja. La guía asegura que los visitantes se lo pasaban en grande. Que para muchos de ellos, visitar la lonja era toda una experiencia, ya que muchos procedían de zonas del interior.