El sindicato asegura que su batalla es la deslocalización Los comités de Alfageme en O Grove y Ribadumia se reúnen hoy con la empresa
22 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?nteayer la CIG acusaba al sindicato CC.?OO. de intentar politizar el conflicto de Marsac a costa de la planta que la conservera tiene en Ribadumia. Sin embargo, Comisiones no ha querido responder con la misma moneda. Apostando por la estrategia de la contención, Fernando Ramos decía ayer que «a tonterías y mentiras no contestamos». No lo hacen -dicen- porque su lucha es otra. «Nosotros estamos en un problema local importante -el del posible cierre de la planta de Alfageme en O Grove-, pero que también trasciende lo local, porque tiene que ver con la deslocalización de empresas». Y esta es, según Fernando Ramos, su batalla, «y no otras». Por este motivo, desde Comisiones Obreras han decidido no entrar en una guerra que consideran «absurda». Porque, además, desde el sindicato tenían muy claro que «lo iban a hacer», de tal manera que, tal y como tenían previsto, han decidido no pararse «ni un minuto» en rebatir las acusaciones de la central nacionalista. No obstante, entienden y advierten que «otra cosas es lo que pueda pensar el pueblo de O Grove» en relación con la actitud de la CIG en este asunto. En medio de este conflicto más o menos larvado entre sindicatos, las dos plantillas de Alfageme en la comarca, la de O Grove y la de Ribadumia, intentan asegurar su futuro. Esta misma mañana tienen previsto mantener una reunión con la empresa. A través de esta cita pretenden conocer las intenciones que la dirección de la firma tiene en relación con las dos plantas que esta tiene en la comarca arousana. Sobre todo después de que hace algunos días se hiciesen públicas las intenciones de la empresa de clausurar su actividad en O Grove y trasladarla a Ribadumia y Vigo, circunstancia que hizo saltar la alarma en la planta de O Grove, en la que trabajan unas ochenta mujeres. En concreto, la intención de la dirección es que la línea de mejillón sea trasladada a la nave ribadumiense y la de calamar a Vigo. Este anuncio ha provocado no sólo la reacción de las trabajadoras, sino también de los grupos políticos de O Grove. De hecho, este mismo viernes se celebrará un pleno extraordinario en el que se apoyará la continuidad de la planta.