DOCUMENTACIÓN | Noviembre, un mal mes para las bateas

La Voz

AROUSA

?l penúltimo mes del año ha traído hasta las rías gallegas la toxina. En este caso, las toxinas diarreica y paralizante han unido sus fuerzas para mantener cerradas, desde hace semanas, casi todas las áreas de producción de mejillón. Pero aunque la situación pueda parecer excepcional, noviembre es, desde hace unos años, un mes de toxina. En el 2004, todos los polígonos de la ría de Pontevedra estuvieron cerrados los 30 días. En Vigo, sólo cuatro de las doce zonas de producción esquivaron la marea roja, y el resto estuvieron cerrados también a cal y canto durante todo el mes. En Arousa, sin embargo, la situación fue menos grave. Los polígonos de la zona de O Grove estuvieron bloqueados por la marea roja los 30 días del mes. En la zona de Cambados, los cierres duraron entre 24 y 28 días, y en Ribeira entre 25 y 26. El resto esquivaron la toxina. Parece que noviembre del 2003 fue, en lo que a episodios tóxicos se refiere, más parecido al actual. En Vigo, diez polígonos estuvieron cerrados todo el mes. Dos tuvieron más suerte: uno consiguió abrir dos días, y el otro cuatro. En Pontevedra, la toxina hizo pleno y cerró toda la ría a cal y canto durante todo noviembre. En Arousa la situación también fue mala: de los 24 polígonos existentes, trece estuvieron cerrados los 30 días del mes; tres permanecieron inactivos 27 días; y cuatro más sufrieron la toxina durante 20 días. En el resto de los polígonos, la toxina tuvo una incidencia menor. Sin embargo, existe una gran diferencia entre el 2003 y el 2005: en aquella ocasión el virulento mes de noviembre llegó a la ría después de un año en el que la toxina había estado totalmente desaparecida. En esta ocasión, sin embargo, la marea roja había amargado ya la primavera a los mejilloneros y a los comercializadores de mejillón. Noviembre es sólo la gota que ha colmado el vaso.