El palomar Los alumnos de Arealonga y del colegio Filipense se lo pasaron ayer de lo lindo aprendiendo a conducir en un circuito como los de las autoescuelas de verdad
15 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Con sólo once años pasaron por el difícil trago de la autoescuela, pero no fue una jornada de nervios, sino una divertida sesión con los policías de Vilagarcía en el parque móvil de tráfico que ayer se estrenó en Fexdega y por el que pasarán 250 niños de sexto de Primaria del municipio. La iniciativa, puesta en marcha por el equipo de educación vial del departamento que dirige Alejandro Quintela, tiene varios e importantes objetivos: evitar los accidentes, conocer las normas básicas de circulación, adquirir hábitos y conductas seguras de conducción y formar nuevos conductores responsables, entre otras. ?eórica y práctica Como en cualquier autoescuela que se preste, los muchachos asistieron a clases teóricas y prácticas; las primeras, gracias al material aportado por el Instituto Mapfre, y las segundas, en el circuito instalado en el recinto ferial. Y allí fue donde sentí envidia, al verlos a unos subidos a un kart y a otros en bici, con sus cascos y todo conduciendo por un circuito, mientras unos amables polis -no parecen los mismos cuando te ponen una multa- les daban instrucciones y con paciencia les hacían repetir el ejercicio si les salía mal. ¡A la derecha! Un semáforo en rojo, intermitente -tenían que indicar con la mano, y casi siempre se olvidaban-, ¡Stop!, prohibido el paso, una rotonda, ahora tienen preferencia los de la derecha, y así, jugando, pasaron una mañana sin cole y sintiéndose al volante como un mayor, como si condujesen el auto de papá de la canción de Fofó. Yo, como al revés que ellos quiero ser pequeña, le voy a pedir a los Reyes un circuito como ese.