Conversaciones

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

08 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

A MENUDO pongo la antena para oír las conversaciones entre un padre o una madre y sus hijos. Lo hago muy disimuladamente. Aminoro el paso cuando me cruzo con ellos y escucho sólo una frase, a veces dos, pero es suficiente para hacerme sonreír y muchas veces para hacerme reflexionar. Es importante hablar con los niños. Con los de uno y con los de los demás. Hay que tenerlos en cuenta. No hay que hacer las cosas sin consultarles nada. Sobre todo en los asuntos que les afectan. Mi hija aún no tiene dos años, pero yo hablo mucho con ella. La mayoría de las veces sobre Los Lunnis -su obsesión-, pero en otras ocasiones se obtiene información crucial. Otras veces, razonando, he conseguido que dejara de llorar y aceptara echarse una siesta o que se comiera un poco más de puré. No hay mayor poder que el de la palabra.