Contrapromoción en las Baleares

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

?a consejería de Salud y Consumo del gobierno Balear había cuantificado hasta ayer a 130 personas intoxicadas durante las jornadas del Marisco celebradas en Palma de Mallorca, auspiciada por el Centro Gallego en las islas, y organizada por el Consorcio Gastronómico del Mar de O Grove. Para esas 130 personas que sufrieron vómitos y diarreas, el nombre del municipio meco ya está unido, para siempre, a los síntomas de su enfermedad. Y eso, guste o no guste a Ernesto Cortizas, responsable de la Casa de Galicia. Él asegura que en Mallorca estaba extendido, ya antes de la fiesta, un virus que ocasionaba los mismos síntomas que la supuesta intoxicación. Y que es extraño que, de las 40.000 personas que acudieron a la feria, sólo 130 se hayan visto afectadas por una supuesta intoxicación. Baldón imborrable Tal vez sea cierto. Los exámenes que se están realizando en un laboratorio madrileño de las muestras tomadas de los enfermos (cuatro de ellos acabaron hospitalizados, aunque su cuadro siempre fue leve) podrían determinar que el causante de todos los males no se encontraba en los mariscos. Pero el desmentido no serviría para lavar el baldón que ha caído sobre O Grove. Desde la consejería de Salud van a investigar lo ocurrido. Por lo pronto, se dirigirán al Consorcio para intentar aclarar todos los pasos dados por el marisco servido en Palma de Mallorca. Luego decidirán que tipo de medidas se adoptan contra los organizadores. «Puede haber responsabilidades, pero de momento la investigación está en una fase muy inicial», explicaban ayer desde la consejería. Desde la Casa de Galicia aseguraban que el próximo año volverá a haber fiesta del marisco. «Queremos promocionar el producto gallego», dice el presidente. Ojalá su empeño no se acabe convirtiendo en una contrapromioción.