El palomar No hay nada como distanciarse un poco para ver lo bueno y lo malo de las cosas. Xaquín Rosales se ha puesto detrás de una cámara para hablar del feísmo. Sin palabras
05 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.No me digan que, cerca de su casa, no tienen alguna muestra de feísmo urbanístico. Seguro que hay alguna vivienda extravagante en exceso. O un edificio que no ha tenido la suerte de ser finalizado. O una nave industrial enormemente fea. O un cierre hecho con chatarra. Esas cosas feas -porque lo son, lo siento- forman parte del paisaje gallego. Y muchas veces, aunque las tengamos delante, nos pasan desapercibidas. El fotógrafo Xaquín Rosales se ha encargado de retratar algunas de ellas y de ponérnoslas delante de los ojos. Embajada prusiana La obra del artista se puede ver, desde el viernes, en la sala Caixanova, en la casa de cultura de Vilagarcía. Allí hay colgadas hasta 25 instantáneas tomadas por un fotógrafo autodidacta que forma parte del colectivo artístico Embaixada prusiana . No ha tenido que ir a Prusia, ni mucho menos, para hacer su reportaje gráfico: la periferia de las grandes ciudades le ha suministrado material de sobra para llenar las paredes de la sala de exposiciones. Visitantes ilustres El día de la inauguración, por la sala se dejaron caer algunas caras famosas de Vilagarcía. Un ejemplo: el actor Manolo Millán. El apoucado cura de Pratos Combinados se sacó la sotana para darse un paseo por la casa de cultura de su ciudad y para disfrutar con el trabajo de uno de sus vecinos.