Resbalones

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

31 oct 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EL MAYOR tortazo de mi vida me lo pegué en Madrid en un paso de cebra. Iba yo tan tranquilo en una mañana lluviosa cuando perdí el equilibrió y aterrizé con el culo en el asfalto. El ridículo fue más fuerte que el dolor, por lo que me levanté como si no me hubiera pasado nada y seguí caminando sin prestar atención a los tipos que me miraban y se sonreían. No sé si se habrán dado cuenta, pero la pintura blanca de los pasos de peatones es extremadamente resbaladiza. En Madrid, aquí y en todas partes. Entonces ¿por qué la usan en tantísimas ciudades de tantísimos países? No lo sé, pero debería haber una asociación mundial de damnificados. Desde aquel resbalón, en cuanto caen cuatro gotas procuro pisar sólo las franjas negras de los pasos de cebra. Igualiño que Anthony Hopkings en la película Mejor imposible .