Civismo

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

29 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

UNA ENORME furgoneta aparca toda una mañana encima de una acera. En pleno paso de cebra, inutilizando la zona por la que deben cruzar los peatones y, lo que es peor, haciendo imposible que una persona en silla de ruedas o simplemente alguien que lleve un carrito de niño pueda cruzar la calle con seguridad. Es curioso, nadie llama a la policía local. Clarificador. El tipo de la furgoneta se siente con derecho a dejar allí su armatoste y fastidiar a un montón de gente. Sin embargo, ninguna de sus víctimas se siente con derecho a librarse de la molestia avisando a los municipales. Está claro que el civismo haberlo hailo, el problema es que es de los peatones para con los coches y no al revés, como sería natural. Yo soy de los que sí llama a la policía. Así que ojito con aparcar mal si servidor está cerca. El que avisa no es traidor.