27 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
No se recuerda en Cambados semejante expectación por un pleno. Sólo los malos olores que padece la villa desde hace meses consiguieron que los vecinos se interesaran por lo que se discutía en el Concello. Un centenar de personas se concentró ante la casa consistorial y abarrotó el salón y las escaleras. La mayoría eran trabajadoras de Alfageme -la empresa denunciada por los vertidos- interesadas en las mociones que presentó la oposición.