Análisis | El proyecto de ampliar alturas en los inmuebles vilagarcianos La iniciativa de los constructores para que los nuevos edificios sean más altos no implica que la ciudad vaya a contar con más «mamotretos». Habrá limitaciones
22 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Hace ya meses que los servicios técnicos del Concello de Vilagarcía trabajan en una iniciativa presentada por la Cámara de Comercio a instancia de los promotores inmobiliarios: la posibilidad de incrementar las alturas de los edificios sin aumentar su edificabilidad, es decir, manteniendo las superficies iniciales, sólo que en vez de ocupar el espacio a lo ancho, se prevé hacerlo a lo alto. El gobierno local recogió la sugerencia y los técnicos se pusieron a trabajar en ello para presentar el proyecto a la Xunta y hacerlo compatible con las exigencias del PXOM vilagarciano. El documento está ahora a la espera de que la administración autonómica le dé el visto bueno. ¿Implica esta iniciativa que la ciudad contará con nuevos bloques de plantas de hasta doce alturas como los construidos en los años setenta y ochenta y que tanto llaman la atención en el paisaje urbano? No. La administración local ha puesto una serie de condiciones para que esta edificabilidad a mayores no acabe en despropósitos como los que hoy ensombrecen la fachada marítima y algunos enclaves del centro de la ciudad. La altura máxima de los edificios que hoy se pueden construir en Vilagarcía es de bajo más cinco plantas. Esa norma no se especifica como tal en la mayor parte del casco urbano, pero sí en otras áreas urbanizables. El Concello tan sólo dará autorización para superar ese tope en zonas que tienen su propio estudio de detalle y en las que se especifican las alturas, la edificabilidad y la superficie de la parcela que debe quedar libre. En esas urbanizaciones los promotores sí podrán construir dos plantas más, con un máximo de siete pisos. Aunque para ello deberán cumplir algunos requisitos más: que sea una zona de edificios, no de casas unifamiliares, y que el hecho de aumentar dos plantas no implique la modificación de los otros parámetros que aparecen en las fichas técnicas. Además, se debe justificar que se libera suelo para uso público, y el ayuntamiento estudiará cada caso en particular y dará la autorización si así lo considera conveniente. Cuando la Cámara de Comercio dio a conocer su proyecto habló de las ventajas de los edificios altos y diáfanos, rodeados de espacios verdes, frente a las actuales manzanas de viviendas uniformes que apenas dejan pasar la luz. El espíritu de esa filosofía viene recogido en el proyecto urbanístico, pero con sus limitaciones para que el hormigón no vuelva a campar por sus fueros en la ciudad. El informe técnico se ha enviado a la Xunta, aunque su visto bueno no es necesario ni vinculante como paso previo a su aprobación inicial por el Concello. Pese a ello, Ravella prefirió saber la opinión de la Consellería de Obras Públicas antes de seguir adelante con los trámites. La autorización definitiva sí tendrá que llegar de Santiago.