Reportaje | El agro también se movilizará La subida del gasóleo ha actuado como desencadenante de las huelgas de los transportistas y los marineros, a quienes ahora podrían sumarse los agricultores
22 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?rimero fueron los transportistas, que todavía no han solucionado del todo sus problemas y siguen en huelga en dos provincias gallegas. Luego, los marineros de bajura, que siguen con sus barcos amarrados a puerto. En breve les tocará a los agricultores, que también se sienten agraviados. El ascenso del precio del gasóleo, imparable en los últimos tiempos, ha provocado un efecto dominó, también en la comarca de Pontevedra, del que casi ningún sector se ha librado. Con la flota de bajura todavía amarrada, a la espera de las primeras reuniones con el Ministerio de Pesca, que se darán hoy, la siguiente pieza del dominó del gasóleo está a punto de caer. ?Non podo falar polos demáis, pero sí pola organización á que represento. E estamos preparando unha gorda se non se aplican medidas dalgún tipo». Lo dice Román Santalla, presidente de la Cámara Agraria de Pontevedra, e integrante del sindicato Unións Agrarias. Su sector, asegura, ha sido el que más ha perdido en los últimos tiempos: sufren como los demás las apreturas del alza del petróleo, pero, además, el paro de los transportistas les ha dejado con productos sin vender y problemas de suministros alimentarios. Datos de la Cámara Según los datos de la Cámara, los agricultores de la comarca pontevedresa pagan ahora mismo 0,70 euros por el gasóleo, unos 28 céntimos menos de lo que cuesta el combustible de automoción para el público general. Aunque también se utiliza para transporte, el uso fundamental de este carburante se da en la producción: con él funciona buena parte de la maquinaria que se utiliza en los campos y en las granjas. «É un gasóleo un pouco subvencionado, pero conserva os impostos sobre hidrocarburos, un 16% de IVE... E os prezos estanse disparando: nun ano subiu arredor dun 45%, máis que o gasóleo A, o dos turismos normais», explica Santalla. Hace doce meses, cuenta, el litro costaba a un agricultor en torno a 0,45 euros. «O problema é que nós non podemos repercutir nos produtos esa suba nos prezos do combustible -cuenta Santalla-, ao contrario que os transportistas. Non podemos poñer o quilo de uvas máis caro, ou o litro de leite a uns céntimos máis». Medidas de presión «Negociaremos, pero algunha medida de presión teremos que ter», explica el responsable de la Cámara Agraria. La huelga del transporte ha afectado especialmente al sector, agravando su situación. Aunque desde finales de esta semana se ha empezado a recoger la leche con regularidad -durante varios días fue habitual ver a los ganaderos tirándola al campo, porque el camión cisterna habitual llegaba a sus explotaciones de vez en cuando, y a veces nunca-, el problema más importante está ahora en el suministro de piensos y forraje. Muchas de las fábricas que surten a las granjas de la comarca están en las provincias de A Coruña o de Lugo, donde el paro de los camioneros sigue en pie.