El palomar La bodega Martín Códax celebró ayer su Festa da Vendimia. Todos los socios de la cooperativa se reunieron para saludar la recogida de una nueva cosecha
22 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Como suele ocurrir cada año, la bodega Martín Códax organizó una fiesta para celebrar el final de la vendimia. Después de semanas de incertidumbre y nervios, deseando que ningún contratiempo viniese a estropear la uva, y después de intensas jornadas de trabajo para recoger el fruto, lo cierto es que los socios se merecían un respiro. Confraternidad Y vaya si lo tuvieron. Una completa jornada en la que pudieron disfrutar, compartir experiencias y, sobre todo, confraternizar con sus compañeros de destino, que al fin y al cabo eso son todos los socios de cualquier proyecto. Los actos comenzaron a la una y media de la tarde. Fue entonces cuando los integrantes de esta bodega de Vilariño pudieron asistir a los oficios religiosos, a los que siguió una procesión y la ofrenda a la Virxe das Viñas. Porque seguramente muchos de ellos deseaban agradecerle la buena cosecha de uva albariña que se ha podido recoger este año. Y después de la devoción, la obligación. Porque obligatorio es llenarse el estómago cada día. Y eso fue lo que hicieron los socios de Martín Códax después de la misa. En el salón social se organizó una buena comida que sirvió como disculpa a los asistentes para pasar un buen rato de conversación. Amigos de honor En toda buena celebración no pueden faltar los amigos. Y la de Martín Códax no iba a ser menos. Así que al principio de la comida, fueron nombrados los Amigos de Honra de este año. Entre ellos figuraba el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, quien aprovechó para destacar que el sector vitivinícola constituye una de las señales de identidad más definitorias de la provincia y ensalzó el papel que Martín Códax ha desempeñado para conseguirlo.