?l futuro del yacimiento de Adro Vello tendrá que esperar. El primer paso necesario para poder actuar sobre esos valiosos restos arqueológicos es desviar la carretera que los cruza, una obra que corre a cargo de la Diputación Provincial de Pontevedra. Y ese organismo no se pondrá a ello hasta, por lo menos, finales de próximo año. Así lo confirmaron responsables de la institución, que indicaron que cualquier actuación en el entorno de O Carreiro ha sido pospuesta hasta que se hayan terminado las obras de la carretera interior a San Vicente do Grove. ¿Y eso cuando será? Las previsiones hablaban de que la reforma del vial interior estaría lista antes del próximo verano. Ahora, la Diputación pontevedresa ubica la fecha de finalización de los trabajos entre los meses de junio y septiembre del 2006. Los trabajos van más lentos de lo que todo el mundo desearía porque «se trata de una obra muy compleja y que tiene que cumplir muchos trámites, así que va lenta». Eso, sumado a la interrupción de los trabajos durante el pasado verano para evitar problemas de tráfico en la zona debido al impacto del turismo, ha hecho que los plazos se hayan ampliado. Los responsables de la Diputación saben que la actuación sobre el vial que cruza el yacimento de Adro Vello no será tampoco pan comido. Auguran que la obra costará más de lo inicialmente previsto, y que las expropiaciones y las negociaciones con los vecinos, supondrán también el gasto de mucho dinero, tiempo y esfuerzo. El primer paso El desvío del vial que cruza el yacimiento arqueológico de Adro Vello es el primer paso que se debe dar para comenzar a poner en valor esa zona. Unos restos que algunos arqueólogos califican como el «buque insignia» de la arqueología en Galicia pero que, sin embargo, no lucen como tal. Más bien todo lo contrario: los restos datados en diversas épocas -desde la edad del Bronce hasta el siglo XVIII-se encuentran abandonados y en un estado casi selvático. El efecto de las últimas limpiezas, realizadas hace ya un par de años, queda demasiado lejos.