Colas de camiones cargados de desperdicios esperaban ayer los convoyes en Ribadumia En el puerto apenas hubo actividad y se paralizaron las obras de ampliación del muelle de Ferrazo
14 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Los alcaldes de la comarca estaban ayer a punto de poner una vela a santa Rita para que se solucionase antes del lunes la huelga de transportes. Con la tensión añadida de que O Salnés quede desabastecido de productos de primera necesidad, los primeros efectos de lo que se le puede venir encima a los ciudadanos ya se dejaron ver ayer con los problemas en la recogida de basuras. Pese al compromiso adquirido por Sogama, los camiones de recogida se acumulaban ayer ante la empacadora de Ribadumia a la espera de que llegasen los convoyes que escoltan el transporte hasta Cerceda. Por la tarde había quedado claro que una cosa son las buenas intenciones y otra, las posibilidades reales. Sogama calculaba poder recoger de la empacadora unas doscientas toneladas diarias de desperdicios, pero con las carreteras llenas de piquetes y la necesidad de que los camiones vayan escoltados por las fuerzas del orden, el traslado fue mucho más lento de lo previsto. En la tarde de ayer veinte camiones hacían cola delante de la empacadora para que se le recogiese la carga, pero los convoyes no daban abasto. Ante este panorama al presidente de la Mancomunidade do Salnés ya sólo se ocurría decir: «Más vale que esto se solucione pronto, por el bien de todos». Ni siquiera las iniciativas barajadas las víspera tenían mucho sentido ayer, porque habilitar espacios para el depósito provisional de la basura o alquilar vertederos no son medidas legales. «Cada ayuntamiento se las arreglará como pueda», reconocía Jorge Domínguez. Contenedores de obra En el Concello de O Grove se convocó una reunión de urgencia en la que se barajaron varias iniciativas en previsión de que la situación se recrudezca en los próximos días. Los concejales no descartan, incluso, hacerse con contedenores de obra para el depósito provisional de la basura. «La situación es muy complicada», reconocía ayer el alcalde. Si en las próximas horas no se soluciona el conflicto, las calles de la comarca no tardarán en mostrar una imagen desagradable con los contenedores a rebosar de basura. De ahí que los responsables municipales hayan hecho ayer un llamamiento para que los ciudadanos sean responsables y depositen la menor basura posible y lo hagan cuanto más tarde, mejor. Obras paralizadas Los efectos de la huelga llegaron también a la construcción, con muchas obras paralizadas por falta de material. En esa situación se vio también el puerto de Vilagarcía, donde ayer se tuvieron que suspender los trabajos de construcción del muelle de Ferrazo. Sólo la huelga de transportes consiguió ralentizar unas labores que hasta la fecha, y desde hace casi dos años, se estaban llevando a un ritmo frenético. La actividad portuaria también se vio afectada por el paro. A sabiendas de que no habría camiones de descarga, tampoco llegaron barcos con mercancía. Solamente llegó uno que descargó por tubería y otro de pesca congelada que fue trasladada a los frigoríficos de Cefrico.