De momento han sido colocados cuatro en Rodrigo de Mendoza, pero hay más en estudio El grupo de gobierno tomó la decisión después de reiteradas solicitudes de los ciudadanos
13 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Los pasos de peatones elevado, ese sistema ideado para prevenir atropellos en avenidas en las que los coches suelen circular a una velocidad excesiva, han llegado a Vilagarcía. Por iniciativa de la concejalía de Seguridad Ciudadana, han sido colocados cuatro en Rodrigo de Mendoza, y es posible que se coloquen dos más en la misma calle y otros en distintas zonas de la ciudad en las que el tráfico es conflictivo. El concejal responsable, Alejandro Quintela, ya propuso su colocación hace un año, pero entonces no todos los ediles del grupo de gobierno estaban de acuerdo, ya que se trata de una medida polémica que no siempre es bien recibida por los conductores, que se ven obligados a aminorar la velocidad para evitar golpes fuertes en el coche. Sin embargo, en los últimos meses han llegado al correo electrónico del alcalde varios mensajes de ciudadanos solicitando que se adoptara esta medida para paliar la peligrosidad de la avenida, en la que ya se registaron varios atropellos e incluso un accidente mortal por no respetar los vehículos el paso de peatones. Los pasos elevados son similares a los colocados en A Illa, aunque con menos altura. Se adaptaron al nivel de las aceras porque así, a la vez que se previenen accidentes, se facilita el paso a los minusválidos, a las personas que van con el carro de la compra o a los que llevan cochecitos infantiles. Colores También cambia el color habitual de los pasos de cebra. Además del clásico blanco se les añadió el rojo, como se ha hecho también en los pasos de peatones tradicionales de otras zonas de la ciudad, como la avenida de Rosalía de Castro. Así son más visibles para los conductores, sobre todo de noche. En A Illa los pasos elevados se colocaron hace un año, y desde entonces no hubo que lamentar ningún accidente mortal. Antes de disponer de ellos en la Avenida da Ponte, se registraron tres muertes en siete años y numerosos atropellos. Los pasos elevados se colocaron también a la entrada de A Toxa, y se estudia su implantación en Vilanova.