?a actuación de la Subdelegación ha hecho que más de un alcalde haya respirado tranquilo. Especialmente el regidor de O Grove y su concejal de Medio Ambiente, Fernando Meis. Ya tenían todo listo para que la megafonía saliese a la calle a informar a los vecinos de que se suspendía el servicio de recogida de basura cuando llegó la noticia del convoy. «Ahora todo seguirá con normalidad, al menos un tiempo», explicaba anoche el concejal de Medio Ambiente. Los grovenses estaban ayer con el agua al cuello: después de haber recurrido hasta el punto limpio para descargar algunos camiones, los vehículos estaban totalmente llenos tras haber recogido los contenedores de la zona de O Corgo y de las calles más céntricas del municipio. A primera hora de la tarde, el concejal de Medio Ambiente contaba con que hoy no se pudiese hacer ni eso. Pero la situación ha cambiado. El Concello había barajado otra posibilidad: la de enviar directamente sus camiones a Cerceda. Esa es la fórmula que han elegido Vilagarcía y A Illa. Sin embargo, la posibilidad fue finalmente descartadada por los mecos.