Condones flotando en la cocina

Susana Luaña Maruxa Alfonso VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | Los daminificados por el agua en Cambados Vecinos de Fefiñáns están hartos de limpiar los excrementos del alcantarillado

11 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

«Estamos de porquería hasta las rodillas, y es siempre el mismo problema, hemos pasado hasta noches de fin de año achicando agua». Eran las palabras con las que se desahogaba ayer un vecino de la calle Sevilla, cerca de Fefiñáns, mientras vaciaba cubos de agua de la casa de sus padres. Entiende que la raíz del problema viene de muy atrás, que la casa de sus padres fue construida hace 36 años y que la planta baja está a la misma altura que las tuberías de alcantarillado, por eso cuando llueve mucho, se atascan y su apestoso contenido sale a la luz. «Hasta sacamos preservativos de la cocina -decía-. Es un asco». La situación se ha repetido en los últimos años demasiadas veces, como para no perder la paciencia. Los muebles de la cocina, la bodega y la sala se han estropeado a causa del agua y ya tuvieron que ser sustituidos alguna vez. «Otros arreglaron la casa, pero mis padres son pensionistas y tienen que darle alguna solución». Está cansado de llamar a las puertas del Concello y recibir siempre la misma respuesta. «Dicen que como la casa fue hecha hace tantos años... Eso sí, cuando fue de las elecciones vinieron aquí a prometer cosas, que si iba a dar dinero la Diputación, y lo único que hicieron fue asfaltar, como otras veces, y cuanto más se asfalta más baja queda la entrada de la casa». Pero los damnificados de la calle Sevilla no tenían ayer un único frente abierto dentro de las casas. Lo de la huerta era otra historia. «Parece Venecia -decía el hijo de uno de los afectados-. En el jardín había un estanque, y los peces, al encontrarse de repente con que el recinto se había agrandado, salieron a recorrer mundo. No les habría venido mal un poco de libertad de no ser que cuando el agua bajó, los animales se colaron por las alcantarillas. El Concello reconoció el problema de la calle Sevilla, pero para repetir con mejores palabras lo que este vecino ya había explicado. Que las viviendas están demasiado bajas y que tan pronto el agua sale por las tuberías inunda los bajos. Subraya, además, que son muy pocas las casas afectadas, que antes eran más, pero que otros vecinos habían hecho obras para subir el nivel de la planta baja. Con semejante perspectiva es comprensible que los residentes en la calle Sevilla no salten de alegría ante las previsiones meteorológicas.