El palomar El desfile en favor de la Fundación Lar pro Salud Mental logró reunir a 60 chiquillos que mostraron los conjuntos que se llevarán durante la temporada de otoño
23 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.No debe ser fácil organizar un desfile pero hay personas que lo dan todo por una buena causa e incluso sacrifican su tiempo libre por ayudar a los demás. La organizadora del desfile, Luz Durán, ultimó todos los preparativos durante los días previos al acto. Esta empresaria decidió poner toda la carne en el asador porque prefiere ayudar a sus vecinos antes que a ninguna otra entidad. La entrada al desfile costó cinco euros, dinero que irá distinado a los afectados y familiares de los enfermos mentales. Preparativos Las jornadas previas a los desfiles siempre se viven con mucha intensidad. Recuerdo cuando era pequeña, mis amigas y yo organizábamos pases de moda en el pasillo de mi casa. Marta se encargaba de maquillar a Ana y, mientras, Lucía escogía los zapatos de mi madre que mejor le iban a los trajes de mi hermana mayor. Todo un despliegue de medios. Lo mismo ocurrió con los organizadores del desfile de ayer, que tuvieron que encargarse de que los niños aprendiesen su recorrido. Entre tanto alboroto, llegaron los nervios por acabar y al final hicieron lo que pudieron. Los pequeños Cerca de sesenta modelos mostraron las prendas estrella que se van a llevar este invierno. La encargada del acto, Luz Durán, prestó, de su tienda, los modelos a los chiquillos y a los adultos. Todo un desfile de glamur y solidaridad. Los pequeños, con mucha gracia y soltura, lucieron mejor que nadie todas las prendas durante más de una hora y media. Una plataforma, ubicada en la entrada de Fexdega, sirvió de pasarela. Otras colaboraciones Pero no todo el protagonismo recayó en la ropa. Los modelos lucieron sus mejores galas y mostraron bonitos cortes de pelo. Yo, desde primera fila, pude comprobarlo. De cerca, observé los andares de las futuras Noemis Campbell de la capital arousana. Finalmente, con el dinero recaudado, la organización de este pase de modelos ayudará a la Fundación Lar a afrontar sus gastos. Ayer me fui a casa con un buen sabor de boca al haber invertido mis cinco euros en una causa justa.