Guarderías

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

22 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

MI HIJA Helena es una de tantas de las que van a la guardería pública de Vilagarcía. Los primeros días lloró un poco, pero ahora está encantada. «En su salsa», como dicen sus profesoras, Gemma y Pilar, que son estupendas con los críos. Las guarderías son vitales para conciliar la vida familiar con el trabajo. Son un servicio a los padres y no a los niños y así debe entenderlas el Estado. Sin embargo, todavía hay pocas y algunas no abren cuando debieran. El colmo de los colmos es la de O Grove, en la que en septiembre están cerrados por vacaciones. Como lo oyen. Bueno, como lo leen. Así que mientras los padres y madres del resto del mundo podemos irnos a trabajar sabiendo que nuestros pequeños están bien cuidados, en O Grove no pueden porque alguien aún no ha entendido que una guardería no es un lujo, sino una necesidad.