Los dueños de Lourizán dicen que no saben nada del centro ambiental

A. Castroverde PONTEVEDRA

AROUSA

XOÁN CARLOS GIL

La Diputación, propietaria del recinto, desconoce el proyecto que anunció el PSOE Louzán confirma que nadie le consultó el premio de consolación por Illas Atlánticas

14 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El sentido común dice que, antes de plantear una reforma en casa ajena, se suele consultar al propietario. Sin embargo, en el caso del centro medioambiental anunciado por el PSOE para Lourizán, los dueños no recibieron ningún aviso previo. La Diputación, propietaria del recinto que fuera residencia de Montero Ríos, aseguró ayer que ignoraba totalmente el proyecto ambiental dado a conocer el martes por la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Teresa Casal. Hasta tres veces negó ayer el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, que la Xunta le hubiese consultado la posible instalación de un centro de estudios medioambientales. Este centro fue anunciado por los socialistas como premio de consolación por el traslado a Vigo de la sede del parque Illas Atlánticas, pese a que había haber sido acordada ya para Lourizán en la comisión mixta que rige el propio parque. El presidente de la Diputación dejó ayer claro que el organismo provincial tendría que haber sido tenido en cuenta para una eventual implantación del centro del que ahora habla el PSOE. Louzán recordó que el ente provincial es el «propietario» del recinto, cedido a la Consellería de Medio Ambiente en estos momentos y dijo que, antes de abordar cualquier actuación, se le debe «preguntar». «Calquera obra se debe falar coa propietaria da finca», señaló. Antecedentes contrarios También indicó que así se había hecho en situaciones similares con anterioridad y puso como ejemplo la Misión Biológica de Galicia donde, según dijo, se han producido «contactos puntuales» sobre lo que es preciso realizar allí. La falta de consultas a la propiedad abona la tesis de que el PSOE anunció la creación de un centro medioambiental -una de las funciones que siempre ha tenido Lourizán- sin haber completado los pasos indispensables para llevar adelante el proyecto, a fin de conjurar el malestar creado en Pontevedra por el traslado a Vigo de la sede del parque Illas Atlánticas. El presidente de la Diputación evitó pronunciarse, no obstante, sobre le fondo del problema y se remitió al acuerdo ya adoptado por la comisión mixta para instalar la sede en Pontevedra. Louzán dijo que ahora les toca decidir «a otros» y que debía conservar una óptica provincial sobre este asunto sin inclinarse por ningún municipio. En la práctica, sin embargo, sólo Pontevedra y Vigo aspiran a la sede central del parque cuya ampliación a terrenos de singular valor ecológico sigue estando sobre la mesa. La isla de Tambo fue uno de los enclaves propuestos para esta ampliación, así como la propia finca de Lourizán.