CON GOTAS
05 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.TRES cuestiones. Primero; aunque el accidente del domingo apunte a la velocidad, y no a deficiencias sobre el asfalto, cualquier medida que se adopte para mejorar las condiciones de circulación es poca, sobre todo en una vía que se ha cobrado 19 vidas en los últimos cinco años. Segundo, conviene que tales medidas se ejecuten con rigor. Limitarse a un cambio léxico, suprimiendo en los textos legales la denominación «vía rápida» para sustituirla por «vía para automóviles» constituye una temeridad, si no se acompaña de inversiones contantes y sonantes. Dejen el nominalismo para los filósofos. Tercero, acercar a los amigos a la playa no puede ser, jamás, un criterio de acción política. En O Grove y en Vilagarcía se padece esta veleidad desde 1994. Mientras algunos se broncean en Sanxenxo, una comarca espera aún a ser vertebrada.