25 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
La lluvia fina que cayó ayer y la ausencia de vientos ayudó a dar por extinguidos los incendios que todavía tenían focos activos en la comarca o los que, pese a estar ya apagados, tenían que ser vigilados periódicamente por miedo a rebrotes, como el del monte Xiabre, al que todavía tuvieron que acudir los bomberos el miércoles para regar ante la presencia de humo en algunos puntos. El últimos fuego que asoló la comarca fue el de A Lanzada, que aunque no fue muy extenso, prendió en una zona protegida y en la que había niños de acampada. Sin embargo, los equipos contraincendios lograron controlarlo en la tarde del miércoles, pocas horas después de iniciarse.