CON GOTAS
18 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.TIENE que estar la cosa muy chunga por allí para que familias enteras prefieran habitar aquí un toldo, a buscarse las habichuelas en el Ecuador que los vio nacer. Esta gente se mete miles de kilómetros entre pecho y espalda, detrás de cada fiesta, de cada oportunidad de hacerse con los euros que a los demás nos resbalan en plena parranda. Parece que el incendio que acabó de madrugada con los cinco puestos de venta ambulante no fue intencionado. Bien. Pero el origen premeditado o fortuito de las llamas no cambia la crudeza del hecho: cinco familias, cuatro de ellas ecuatorianas, han perdido lo poco que tenían. Un plástico y unos hierros por tejado, camisas, bolsos, pantalones y estatuillas por compañeros de viaje, seis mil euros por barba. No hay seguro que los cubra. El fuego deja en pelotas una vez más a quien menos lo merece.