AREOSO | O |
18 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.SOY DE LAS que piensan que la limpieza es imprescindible a pesar de que sean días de fiesta desenfrenada. Un paseo por dos municipios de Arousa que en estos días viven de lleno las fiestas gastronómicas y locales más variadas me han dado una visión más que precisa de cómo funciona aquí el tema de la basura. En una de las grandes visitadas playas de la Illa de Arousa tuve que recorrer más de diez minutos andando para depositar mi bolsa de basura, meticulosamente cerrada, en un contenedor que apestaba. Por lo menos llevaba dos o tres días sin ser vaciado. La cosa no queda ahí. En la Festa da Auga de Vilagarcía el auga no ha servido precisamente para mantener más limpias las calles. En el parque que hay al lado de mi casa las botellas, vasos de plástico y litronas no dejan ver el color de la hierba y el olor se hace tan insoportable que estoy pensando en ponerme mascarilla. Ante la situación me debato entre la idea de que lo ocurrido sea un problema ciudadano o un problema del Concello y llego a una conclusión muy gallega: el problema es de los dos. De los ciudadanos por no mantener limpia su ciudad que, a fin de cuentas, es su casa. Del Concello porque ignora la importancia de la limpieza en estas fechas. Algo que acabaremos pagando todos.