La fiesta es de todos

MARÍA ABALO

AROUSA

DESDE EL BALCÓN | O |

17 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

DESDE hace años la gestión que realiza la concejalía de Cultura se caracteriza por alargar los festejos el mayor tiempo posible. Está claro que la Festa da Auga es del pueblo y, precisamente, no de quienes pretenden ser sus dueños. A estos mismos diría que piensen si son quiénes de ordenar, mandar o dirigir lo que es o no válido. Hace tan sólo unos años que se incorporaron los camiones de bomberos cuando la idea original era la de rociarse de agua mediante calderazos de líquido elemento, que se arrojaban desde los balcones de las casas y los edificios. La Festa da Auga, como todo en la vida, va cambiando en función de las necesidades del pueblo, de la gente y de la multitud de personas que cada año acuden a mojarse y remojarse. La polémica surge la víspera del agua. Pero creo que ni los del sector hostelero, ni la multitud de personas que acuden a la capital arousana están en desacuerdo con la forma de gestionar el evento. A Vilagarcía no sólo llegan vilagarcianos, sino también vallecanos, cambadeses o isleños. Si la gente no tiene conciencia cívica o responsabilidad social no es un problema de gestión sino de educación.