?omenzar con buen pie es la mejor garantía de éxito. Por ello, y tras comprobar durante largos años la oposición que eventos semejantes suscitan entre la hostelería local, la primera intención de las bodegas es implicar en la Festa do Viño do Salnés a los restaurantes y establecimientos de la capital arousana. La idea es complementar la exaltación del vino a través de los stands de cada bodeguero con una muestra de la mejor gastronomía local. Y el objetivo de sus promotores es que sean los propios locales que funcionan en la ciudad los que sirvan las viandas, para evitar una colisión de intereses. Dentro de esta estrategia se sitúa también la elección de la fecha en la que debe desarrollarse la fiesta. De acuerdo con los primeros debates sobre el asunto, lo más probable es que la celebración tenga lugar durante la última semana de agosto. Una apreciación que, por cierto, coincide plenamente con el objetivo del Concello de prolongar la oferta lúdica de las fiestas de San Roque durante todo el verano, en lugar de circunscribirlo todo a las semanas centrales del octavo mes del calendario. De esta forma se esquivaría, además, la posible coincidencia con la Festa do Albariño de Cambados. «Non son incompatibles», asegura uno de los quince bodegueros. El problema, en todo caso, se entablaría con Albarousa.