Análisis | La estrategia popular Es la pregunta que se hacen los conservadores más críticos, quienes temen haber dejado políticamente vivo a un PSOE que ahora puede rehacerse
01 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?ayo del 2003. Contra todo pronóstico, las urnas golpean con dureza al PSOE de Javier Gago, que pierde dos concejales y se aleja de la mayoría absoluta. El castigo llega desde la izquierda, pero también desde la derecha, ya que el PP crece cinco puntos y recupera parte del respaldo electoral que le había arrebatado Rivera. El mandato se avecina tormentoso para los socialistas. Y, aunque un pacto institucional, con concejalías liberadas para PP y BNG, da un respiro a los de Gago, pronto comienzan las agrias disputas políticas. El horizonte de las elecciones municipales del 2007 se avecina como el más abierto desde 1991, con el PSOE contra las cuerdas. Junio del 2005. El PP sufre su tercer retroceso consecutivo en Vilagarcía, y su tercera derrota a manos del PSdeG, que por primera vez es la lista más votada en unas autonómicas. Para colmo de males, los conservadores pierden la Xunta y su enorme poder de influencia y decisión sobre la ciudadanía gallega. El pleno cruza el ecuador del mandato y no son pocos quienes consideran, en el seno del Partido Popular, que la estrategia desplegada por su grupo, lejos de noquear a los socialistas cuando éstos atravesaban su coyuntura más delicada, ha permitido que el principal contrincante se haya escapado políticamente vivo de su peor momento. Y lo que ya resulta nefasto, con serias posibilidades de rehacerse, gracias el inestimable apoyo de un Gobierno autonómico afín, y capacidad para atraer de nuevo aquellas inversiones que habían desaparecido junto con Cuíña. El tiempo dirá si está justificado, pero hoy por hoy cunde el nerviosismo en el PP. No parece probable que el BNG pueda crecer hasta acariciar la alcaldía en las urnas. Así que, con los populares revueltos, la flauta del PSOE vuelve a sonar.