El palomar En la inauguración del campo de hierba artificial estuvieron casi todos. Políticos y periodistas se vieron las caras y Manuel Jiménez se llevó las mejores ovaciones
30 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Ya tenemos campo de hierba artificial en Fontecarmoa que lleva por nombre Manuel Jiménez Abalo. Se inauguró ayer por la mañana con un reñido partido de fútbol entre políticos y periodistas y esta vez no salimos muy bien parados. Al acto de presentación acudieron los jefazos: el alcalde, Javier Gago, y el presidente de la Diputación, Rafael Louzán. Y por supuesto, la persona a la que se le ha dedicado el campo, Manuel Jimenez, jugador de la capital arousana y más tarde del Sporting de Gijón. El alcalde dijo sentirse contento por mejorar las infrestructuras de la capital arousana y recordó la época en la que jugaba con Jiménez al fútbol. Louzán, dedicó unas elogiosas palabras al jugador homenajeado que consideró como «una persona que llevó el nombre de la comarca por todo el mundo». Por su parte, Jiménez consideró al día de ayer como el más bonito de su vida al estar cerca de sus familiares y en su tierra. Tuvo el detalle de hacer una mención especial a dos personas muy significativas, como fueron el propio alcalde y el concejal de Deportes. El partido más emocionante En primer lugar jugaron al fútbol los equipos de categoría infantil y, más tarde, se disputó el partido más emocionante, es decir, políticos contra periodistas. Entre ellos -yo me alío al gremio- se encontraban Tomás Fole, portavoz municipal del PP; Jorge Domínguez, presidente de la Mancomunidad; Jesús Paz, portavoz del gobierno local; Carlos Guerrero, concejal de Deportes, acompañados de Jimenez y de el párroco de la Xunqueira, Cachaldora, entre otros. Mis colegas iban de azul, Xurxo, Mejuto, Antonio de La Voz de Galicia, del Diario de Arousa Chantrero, Eva Otero -la única convocada para la ocasión-y Santi Castrelo, y del Faro de Vigo Fito, Doval, Iñaki e Hidalgo. Al final, 2-1 a favor de los políticos con goles del alcalde y Fole. Pudieron ser más a no ser por la ayuda divina que tuvo Cachaldora. El gol de Hidalgo Júnior no fue suficiente para evitar la derrota.