Ferrocarril, o el aire para respirar

La Voz S. G. | VILAGARCÍA

AROUSA

La pelea está servida. La Autoridad Portuaria planea extender el ferrocarril a todos sus muelles a través del vial de enlace, tendiendo la vía desde su término actual, en O Ramal, hasta Ferrazo. El trazado discurriría durante quinientos metros entre el parque de Miguel Hernández y la antigua explanada TIR. Y éste es el foco de la polémica. Convencidos de que hacer pasar el tren por esta zona supondría su completa devaluación, los responsables de la Cámara de Comercio encabezan la alternativa de tender una vía paralela a la futura carretera que unirá al puerto con la autopista. Ciertamente, ésta semeja la mejor de las soluciones, ya que además daría servicio al polígono de Baión. Pero entraña retrasos, complicaciones y ni siquera existe la seguridad de que fuese adelante. ?uestión de plazos La opción que defiende González Aller discurre íntegramente por terrenos portuarios y está incluida tanto en el plan especial como en el plan director del puerto. Cuenta con la declaración de impacto ambiental, y tan sólo precisaría la aprobación del proyecto por parte del consejo de administracion, un período de exposición pública y la licitación. El horizonte para su entrada en funcionamiento, junto a la ampliación de Ferrazo, se sitúa a finales del 2006. En cambio, la opción de Baión no ha sido estudiada aún, exigiría poner de acuerdo al Concello, la Autoridad Portuaria, la Xunta y el Gobierno del Estado, y acarrearía un complejo proceso de búsqueda de financiación y expropiaciones. Hoy por hoy, resulta imposible ponerle un plazo, pero no cabe duda de que sería largo. Se enfrenta una realidad palpable con un desideratum. El Puerto plantea poner en marcha la vía de acuerdo con su proyecto, y sustituirla por la de Baión en el momento en que ésta pudiese estar operativa. ?uestión de inversiones La alternativa del vial de enlace está cuantificada en casi cuatro millones de euros. Con ellos se ejecutarían todos los ramales hacia los distintos muelles. Las dificultades materiales que entraña la opción de Baión, con grandes pendientes, la necesidad de salvar los cruces con varias carreteras y la búsqueda de las zonas menos elevadas, con la incursión en áreas densamente pobladas como Fontecarmoa, Cornazo y Rubiáns, dispararían su coste por encima de los once millones.