AREOSO | O |
27 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.DICEN los del tiempo que se avecinan días de lluvias y nubes por esta esquina del mapa así que toca guardar el bronceador y la sombrilla para mejor ocasión. Pero ni las bicicletas son sólo para el verano ni las playas tampoco. Yo también soy de las que agradezco el calor del sol tostándome la piel sobre la arena pero ¿qué me dicen de un paseo matutino por la orilla con olor a yodo y sal que despide la ría? Una se apunta y he de decir que cada vez me lo ponen más fácil. Desde que el pionero Manciñeira se atreviera hace una década a abrir la veda con la peatonalización de la playa y complejo dunar de A Lanzada otros muchos lugares han seguido esta senda. En San Vicente en O Grove, Montalvo en Sanxenxo, Carreirón y Area da Secada en A Illa y hasta en el desaguisado de O Terrón (Vilanova) se ha logrado poner un poco de orden y cordura sacando los coches de la playa. Aún hay muchos sitios en las que alguno, si le dejan, mete las ruedas hasta la línea intermareal comiéndose la arena, la vegetación y lo que se cruce en su camino. Lo siento, pero la playa es más que un metro cuadrado donde tirar la toalla. De ruido y humos ya vamos servidos. Y si hay que levantar vallas, que se levanten.