El tiempo es oro

AROUSA

AREOSO | O |

20 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EL LUJO en el futuro, o no tan futuro, serán el tiempo y el espacio. La pela es la pela y buena falta hace pero, ¿de qué sirve si no puedes disfrutar? Aunque me dirán ustedes, no sin razón, ¿cómo se puede gozar de las horas perdidas sin tener garantizada la comida, la casa y el seguro del coche? O la cuestión es ¿cómo computamos la riqueza?, en el banco, en el espíritu... ¡Uy¡ entramos en terreno para discusiones filosóficas y ni esta columna permite entrar en profundidades ni soy yo la persona indicada para hacerlo. Lo que sí tengo claro es que el tiempo es oro. Pero no para rentabilizarlo al máximo desde el punto de vista económico o intelectual, que es el concepto al que nos dirige la frase hecha. El tiempo es oro «para entender, para jugar, para querer...» que cantaría Jarabe de Palo. Tiempo para vivir más allá de la tiranía de un horario y de la dictadura del trabajo. Tiempo para regar las plantas y hacer la comida a fuego lento. Les recomiendo el ejercicio. Es saludable y barato. Ahora que estamos en época de vacaciones es un momento propicio. Yo que vengo de pasar un asueto largo doy fe de ello. Mi hija no me ha dado tregua, pero ha sido un tiempo para entender, para jugar, para querer... Y lo escribo tarareando. Se ve que los efectos aún duran.