El sistema

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

20 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

COMO USTED, yo también a veces reniego del sistema. Sí, confieso que hasta hay momentos en los que todo me parece una enorme trampa en la que los obreros como nosotros trabajamos para que los zánganos y las reinas de la sociedad se den la gran vida sin rascarla. Sin embargo, ese sistema que en tantas y tantas ocasiones se muestra más fallón que una escopeta de feria resulta que, de repente, funciona a la perfección. Como una maquinaria perfectamente engrasada. Les cuento. Mi madre, la pobre, pisó una de las muchas arquetas mal rematadas que hay en Vilagarcía y se rompió un pie. Necesitaba una silla de ruedas, pero en la Casa do Mar no les quedaban. La funcionaria tomó nota y a los pocos días llamó para comunicar que ya podía pasar a recogerla. Lo que no sé es qué funciona bien, si el sistema o la funcionaria.