El precio de honrar al Carmen

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

MARTINA MISER

Los seguros colectivos de las procesiones rondan los 400 euros Ningún puerto de la zona sur de la ría se quedará sin homenajear a la Virgen Marinera

14 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

A mediados del mes de julio, las fiestas del Carmen recorren los municipios costeros. En muchos ayuntamientos la procesión marítima se celebra el día de la Virgen, el 16. En A Illa se aplaza, en función de que las mareas faciliten la navegación. En Vilanova, el desfile por mar se celebra ya en el mes de agosto. ?as procesiones marítimas son todo un símbolo: marinero, cultural, turístico. Los barcos engalanados, la Virgen a bordo, las flores en el mar, son los elementos de un complejo entramado en el que participan también centenares de personas. Con tanta gente y tantos botes en el agua, extremar las precauciones es imprescindible para evitar que un día de fiesta acabe teñido por la tragedia. Ese cariz oscuro lo adquirió la fiesta del Carmen hace más de seis años, en Aguiño, cuando se produjo un accidente abordo del cerquero Saleta . Hace dos, el armador del pesquero fue condenado a pagar 300.000 euros a la familia de un niño que se accidentó en el barco. Desde entonces, la organización de las procesiones se ha vuelto más compleja, y de hecho, el pasado año algunos de los desfiles marítimos corrieron el riesgo de desaparecer. Pero en la zona sur de Arousa, la tradición parece estar bien arraigada. Si en Barbanza sólo han sido anunciados los festejos de Cabo de Cruz y Escarabote, en esta banda de todos los puertos saldrá la procesión, y en todos los casos lo hará bien cubierta por el correspondiente seguro de responsabilidad civil. ¿A cuánto asciende? Pues a unos 400 euros, según las cofradías consultadas ayer y también según las pesquisas realizadas entre diversas aseguradoras por el capitán marítimo, Roberto Rietz. Sentido común El responsable de la seguridad marítima en la ría de Arousa explicó ayer que la mejor norma para evitar percances en este tipo de eventos es aplicar el sentido común. Pero como ése suele ser el menos común de los sentidos, el Ministerio de Fomento ha elaborado una serie de normas que deberán ser atendidas. En primer lugar, las cubiertas de los barcos que participen en las procesiones deberán estar despejadas de todo tipo de redes y aparejos. El aforo debe, en todo caso, estar limitado, debiendo disponer cada persona de un mínimo de 0,8 metros cuadrados. Contar con barandillas es otro de los requisitos, que se deberán conjugar con cuestiones tan básicas como evitar llevar bombas de palenque a bordo, o los excesos alcohólicos entre los pasajeros. Además de esas cuestiones, la procesión debe ser convenientemente organizada para evitar sustos en el mar. Los barcos deberán navegar en paralelo, y los cambios de rumbo que realicen deberán ser suaves y conjuntos. Por otra parte, todas las embarcaciones deberán disponer de un canal de seguridad VHF a través del que deberán comunicar todas las incidencias.