El coste del piso a pie de playa

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Reportaje | Encontro de Embarcacións Tradicionais de Cambados Los ponentes de las jornadas sobre cultura marítima denuncian que la presión urbanística está acabando con el patrimonio más tradicional de la ría de Arousa

06 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Con un simple vistazo a fotografías de hace cuarenta años se puede comprobar el cambio de imagen que ha sufrido el litoral de la comarca arousana. Las fábricas de salazón, las antiguas conserveras y las típicas casas de los marineros han dado paso a bloques de edificios que pelean por conseguir las mejores vistas al mar. Y es que la presión urbanística está acabando con parte del patrimonio marítimo de la comarca, según explicó ayer el profesor José María Leal en las jornadas sobre cultura marítima que se están celebrando en Cambados. La encargada de inaugurar las charlas fue la directora de Portos de Galicia, Ana Isabel Calzadilla. Su ponencia consistió en explicar los proyectos que administración autonómica ejecutó en varios puertos gallegos con el fin de integrarlos mejor en su entorno. Obras de acondicionamiento y la mejora de los viales de acceso centraron un programa en el que la Xunta ha invertido algo más de catorce millones de euros. Tuvo también tiempo para presentar los proyectos que están en marcha, como el del puerto deportivo de O Grove o la recuperación del litoral cambadés. La primera industria Nada tuvieron que ver con este tema las dos siguientes charlas, que se centraron en la recuperación del antiguo patrimonio marítimo. Primero, el arquitecto Antonio García realizó una exposición sobre la historia de la industrialización en Galicia y sobre los restos que todavía hoy se quedan en el litoral gallego de aquellas salazones y conserveras. Y, a continuación, el profesor José María Leal explicó cómo había cambiado el litoral de la comarca arousana. Su primer ejemplo se centró en Vilanova, en la zona de O Cabo. Allí, las antiguas fábricas de salazón han dado paso a edificios de viviendas. Una situación que se repite en O Grove y en Cambados. «Son terreos moi apetecibles para os promotores inmobiliarios», explicó. Al mismo tiempo, sostiene que, en aquellas zonas en las que se recuperaron los edificios, no se optó por utilizar los materiales tradicionales y así están desapareciendo imágenes tan tradicionales como las medianeras de concha de vieira. Leal sostiene que todo este patrimonio habría que recuperarlo porque no sólo revitalizaría la identidad cultural, sino que ayudaría a relanzar la actividad turística, creando empleos y ayudando a fijar la población joven a la costa.