Reportaje | La mujer del futuro presidente tiene hondas raíces en la comarca O Grove, por parte de madre, y Cambados, por vía paterna, son la cuna de la mujer con la que el líder socialista lleva compartiendo 32 años de su vida
28 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?n plena campaña electoral, Emilio Pérez Touriño aseguró que en su vida sólo hubo una mujer: Esther Cid, una arousana en toda regla. Tanto por vía materna como paterna, la mujer del futuro presidente de la Xunta tiene raíces en la ría y, aunque siempre vivió en Pontevedra, las numerosas escapadas de la pareja a la comarca dejan buena muestra de su estrecha relación con esta tierra. No obstante, después de casarse por la Iglesia en 1972, la pareja vino a sellar su amor a Cambados, donde pasaron una luna de miel de dos meses en la pazo de A Capitana, que por aquel entonces todavía pertenecía al padre de la novia. Precisamente, la villa del albariño es la patria del suegro de Emilio Pérez Touriño, un hombre llamado Camilo Cid Betanzos. Primo tercero de la dueña de varias casas nobles -la de A Capitana, la Casa de A Calzada y el Pazo de A Saleta de Meis-, heredó estos inmuebles porque, según aseguran unos familiares, «era un niño muy cariñoso y, como la dueña de las casas no tenía descendencia, se las dejó a él». El suegro del futuro presidente de la Xunta se enamoró cerca: en O Grove. Se fue al altar con Carmen Cid, más conocida en la villa como «a señorita Carmiña», hija de un legendario médico del concello meco. La madre de Esther Cid vivió en O Grove durante algunos años y algunos longevos de la localidad aún recuerdan que «paseaba e xogaba aquí polo pobo». La futura primera dama se crió ya en Pontevedra, pero no es raro verla en la zona. De hecho, hace menos de un año estuvo paseando acaramelada por A Lanzada del brazo del futuro presidente.