ENTRE LÍNEAS
22 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL DEPORTE es sacrificio. Esfuerzo. Nada de glamur. Nada de nóminas millonarias. Sólo cuando el deporte se convierte en espectáculo de masas hay lluvia de euros. El fútbol, el automovilismo, el motociclismo, el baloncesto y, para unos pocos, el ciclismo y el tenis. Nadie se forra con la vela. O casi nadie, que de todo habrá. Por eso tiene tanto mérito Antón Paz. Este vilagarciano se ha machacado día tras día, entrenamiento tras entrenamiento, competición tras competición. Por pasión. Por amor a la vela. Por casta. Y sólo ahora que es campeón del mundo un tipo como yo y como usted se fija en él. Es injusto, pero es lo que hay. Podríamos enumerar de memoria la alineación del Dépor, pero el único regatista que nos suena hoy en día es Antón Paz. El mundo es cruel, pero Paz es un campeón. Y eso ya no se lo quita nadie.